{"id":982,"date":"2015-06-23T07:30:02","date_gmt":"2015-06-23T11:30:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.payadoreschilenos.cl\/actividades\/?p=982"},"modified":"2019-06-17T01:15:25","modified_gmt":"2019-06-17T05:15:25","slug":"dia-del-payador-chileno-24-de-junio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.payadoreschilenos.cl\/actividades\/dia-del-payador-chileno-24-de-junio\/","title":{"rendered":"D\u00eda del Payador Chileno: 24 de junio"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-61 \" src=\"https:\/\/www.payadoreschilenos.cl\/actividades\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/actividades1.jpg\" alt=\"actividades1.jpg\" width=\"501\" height=\"282\" srcset=\"https:\/\/www.payadoreschilenos.cl\/actividades\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/actividades1.jpg 640w, https:\/\/www.payadoreschilenos.cl\/actividades\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/actividades1-300x168.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 501px) 100vw, 501px\" \/><\/p>\n<p>Desde el a\u00f1o 2011 AGENPOCH ha instaurado el d\u00eda 24 de junio para conmemorar el legendario encuentro entre el Mulato Taguada y Juan de la Rosa en la Noche de San Juan y se lo ha llamado &#8220;D\u00eda del Payador Chileno&#8221;..<\/p>\n<p>Les entregamos una recreaci\u00f3n de este encuentro que public\u00f3 Enrique Bunster en su libro <em>Bala en boca<\/em>:<\/p>\n<h3>El mulato Taguada contra don Javier de la Rosa<\/h3>\n<p>Los payadores son la gloria del folklore\u00a0 americano. Sus torneos en verso, con pies forzados y con respuestas\u00a0 instant\u00e1neas, eran duelos caballerescos en donde se buscaba la\u00a0 m\u00e1s alta expresi\u00f3n del ingenio y la viveza populares. La\u00a0 tradici\u00f3n chilena recuerda una paya de proporciones hom\u00e9ricas,\u00a0 desaf\u00edo sin paralelo en el que dos hombres estuvieron ochenta horas tratando de vencerse, hasta que uno de ellos no fue capaz de seguir y,\u00a0 apabullado por la amargura y la verg\u00fcenza, tom\u00f3 el camino de la\u00a0 muerte.<\/p>\n<p>Lugar y fecha del encuentro: seg\u00fan\u00a0 Encina, Curic\u00f3 a fines del siglo XVIII; seg\u00fan Acevedo\u00a0 Hern\u00e1ndez (y lo confirman los versos), San Vicente de Tagua -Tagua hacia\u00a0 1830. Contendores: el mulato Taguada, maulino, apodado El Invencible; y don\u00a0 Javier de la Rosa, caballero latifundista de Copequ\u00e9n, as del\u00a0 guitarr\u00f3n, fil\u00f3sofo y astr\u00f3nomo y cantor jam\u00e1s aventajado.<\/p>\n<p>\u00a1Ochenta horas dando y recibiendo!\u00a0 Ni antes ni despu\u00e9s hubo algo parecido. Los investigadores han agotado\u00a0 sus rebuscas sin hallar m\u00e1s que unos cuantos fragmentos de esa pugna\u00a0 tit\u00e1nica, cuyo texto completo habr\u00eda llenado un volumen. Las\u00a0 propias circunstancias en que ella se produjo no aparecen del todo averiguadas.\u00a0 \u00bfSe encontraba don Javier y el mulato por obra del azar, o se buscaban\u00a0 con af\u00e1n de medirse? En la versi\u00f3n de Acevedo Hern\u00e1ndez se\u00a0 afirma que hab\u00eda de por medio una mujer, la prometida de Taguada, a la\u00a0 cual cortejaba el caballero y cuyo amor esperaba conquistar si venc\u00eda a\u00a0 su amante. Lo que se sabe de cierto es que la muchacha asisti\u00f3 a la\u00a0 paya, como una moderna hero\u00edna de pel\u00edcula, porque estaba\u00a0 all\u00ed al ocurrir el desenlace y su actitud ha quedado como espejo del\u00a0 alma de la mujer nativa.<\/p>\n<p>Unas carreras de caballos, con motivo de\u00a0 la fiesta de San Juan, hab\u00edan hecho congregarse a la gente de la\u00a0 vecindad. A la ramada de un tal Arancibia, bolichero del lugar, lleg\u00f3\u00a0 don Javier de la Rosa a beberse una chicha. Montaba un alaz\u00e1n de cola\u00a0 larga, un sombrerazo, un poncho blanco y unas espuelas nazarenas de plata que\u00a0 eran una provocaci\u00f3n. Pero hab\u00eda m\u00e1s: tra\u00eda consigo\u00a0 su guitarr\u00f3n c\u00e9lebre, el cual, seg\u00fan la fama\u00a0 \u00abhablaba\u00bb. Con \u00e9l ven\u00eda un s\u00e9quito como los\u00a0 que siguen a los toreros: amigos adulones que remol\u00edan a expensas de su generosidad rumbosa.<\/p>\n<p>Su aparici\u00f3n ha debido causar\u00a0 revuelo, porque all\u00ed cerca, en otra chingana, estaba el mulato del Maule\u00a0 con su novia y sus admiradores. \u00a1Por fin se iban a ver las caras los\u00a0 m\u00e1s grandes improvisadores nacidos bajo estos cielos!<\/p>\n<p>Taguada era chico, no muy joven, hijo de\u00a0 india y espa\u00f1ol, y cantaba para vivir. Aquel d\u00eda no ten\u00eda\u00a0 deseos de lucirse, pero dicen que al tener noticia de la llegada de don Javier,\u00a0 y de su prop\u00f3sito de enfrentarlo, se reanim\u00f3 como por milagro y\u00a0 exclam\u00f3:<\/p>\n<p>-\u00a1Agora mesmo!<\/p>\n<p>Hici\u00e9ronle ver que nadie hasta\u00a0 entonces le hab\u00eda cortado el ala al sombrero de don Javier.<\/p>\n<p>-Mesmamente a m\u00ed -contest\u00f3\u00a0 el mulato-; naide me la ha cortado entuav\u00eda.<\/p>\n<p>Era costumbre que el payador triunfante\u00a0 tijereteara el sombrero del vencido. Humillaci\u00f3n atroz que dejaba a\u00a0 quien la sufr\u00eda condenado para siempre a las burlas. Y los payadores\u00a0 eran seres inflados de vanidad y orgullo&#8230;<\/p>\n<p>Tom\u00f3 Taguada su instrumento y se\u00a0 acerc\u00f3 a la ramada vecina. Formose un corro de mirones anhelantes y\u00a0 bebidos. Viendo all\u00ed a su rival, don Javier de la Rosa cogi\u00f3 su\u00a0 guitarr\u00f3n divino y le mand\u00f3 estos versitos de saludo:<\/p>\n<blockquote><p>-\u00bfQui\u00e9n es ese payador<br \/>\nque paya tan a lo obscuro?<br \/>\nTr\u00e1iganmelo para ac\u00e1<br \/>\ny lo pondr\u00e9 en lugar seguro.<\/p><\/blockquote>\n<p>Antes de que un segundo hubiera\u00a0 transcurrido, Taguada respond\u00eda:<\/p>\n<blockquote><p>-Y ese payaor, \u00bfqui\u00e9n es,<br \/>\nque paya tan desde lejos?<br \/>\nSi se allega pa&#8217;ac\u00e1<br \/>\nle plantar\u00e9 el aparejo.<\/p><\/blockquote>\n<p>Estallaron aplausos y gritos. Y empezaron\u00a0 a cruzarse las apuestas. \u00a1Voy al mulato! \u00a1Voy a su\u00a0 merc\u00e9!<\/p>\n<p>Hab\u00edan designado juez a don\u00a0 Hermenejildo Castillo, alias don Merejo, boyero de las carretas de Santiago a\u00a0 Valpara\u00edso. Orden\u00f3 a Taguada iniciar el contrapunto. \u00c9ste\u00a0 bordone\u00f3 sus cuerdas y comenz\u00f3:<\/p>\n<blockquote><p>-Se\u00f1or poeta abajino<br \/>\nya podimos prencipiar;<br \/>\naf\u00edrmese en los estribos<br \/>\nqu&#8217;el pingo lo va a voltiar.<\/p><\/blockquote>\n<p>Rasgueando su guitarr\u00f3n, le\u00a0 contest\u00f3 don Javier con donaire:<br \/>\nD. JAVIER:<\/p>\n<blockquote><p>En nombre de Dios comienzo,<br \/>\nde mi padre San Benito;<br \/>\nh\u00e1gote la cruz, Taguada,<br \/>\npor si fueras maldito:<br \/>\nDe este inocente Taguada<br \/>\nla pregunta me da risa&#8230;<br \/>\nQui\u00e9brala y \u00e9chala al fuego;<br \/>\nflorecer\u00e1 la ceniza.<\/p><\/blockquote>\n<p>TAGUADA:<\/p>\n<blockquote><p>Se\u00f1or poeta abajino.<br \/>\ncon su santa teolog\u00eda,<br \/>\nd\u00edgame \u00bfcu\u00e1l ave vuela<br \/>\ny le da leche a sus cr\u00edas?<\/p><\/blockquote>\n<p>D. JAVIER:<\/p>\n<blockquote><p>Si fueras a Copequ\u00e9n,<br \/>\nall\u00e1 en mi casa\u00a0 ver\u00edas<br \/>\nc\u00f3mo tienen los muci\u00e9lagos<br \/>\nun puesto de lecher\u00eda.<\/p><\/blockquote>\n<p>TAGUADA:<\/p>\n<blockquote><p>Mi don Javier de la Rosa,<br \/>\npor lo redondo de un cerro,<br \/>\nagora me ha de decir<br \/>\ncu\u00e1ntos pelos tiene un perro.<\/p><\/blockquote>\n<p>D. JAVIER:<\/p>\n<blockquote><p>Hab\u00eda de saber, Taguada,<br \/>\npor lo derecho de un huao,<br \/>\nsi no se le qu\u00e9ido ni uno<br \/>\ntendr\u00e1 los que Dios le puso&#8230;<\/p><\/blockquote>\n<p>TAGUADA:<\/p>\n<blockquote><p>Mi don Javier de la Rosa,<br \/>\nviniendo del Bido-Bido,<br \/>\nd\u00edgame si acaso sabe<br \/>\ncu\u00e1ntas pieiras tiene el rido.<\/p><\/blockquote>\n<p>D. JAVIER:<\/p>\n<blockquote><p>A vos, mulato Taguada,<br \/>\nla respuesta te dar\u00e9:<br \/>\np\u00f3nemelas en hilera<br \/>\ny entonces las contar\u00e9&#8230;<\/p><\/blockquote>\n<p>TAGUADA:<\/p>\n<blockquote><p>Mi don Javier de la Rosa,<br \/>\nust\u00e9 que sabe de letras<br \/>\nagora me ha de decir<br \/>\nsi la pava tiene tetas.<\/p><\/blockquote>\n<p>D. JAVIER:<\/p>\n<blockquote><p>Te doy, mulato Taguada,<br \/>\nla respuesta de un bendito:<br \/>\nsi la pava las tuviera<br \/>\nle mamaran los pavitos,<br \/>\npero como no las tiene<br \/>\nlos mantiene con triguito.<\/p><\/blockquote>\n<p>TAGUADA:<\/p>\n<blockquote><p>Mi don Javier de la Rosa,<br \/>\nust\u00e9 que sabe de asuntos,<br \/>\ndiga qu\u00e9 remedio habr\u00e1<br \/>\npa levantar los difuntos.<\/p><\/blockquote>\n<p>D. JAVIER:<\/p>\n<blockquote><p>Oye, mulato Taguada,<br \/>\nla respuesta va ligera:<br \/>\nm\u00e9tele el dedo en&#8230; la boca<br \/>\ny sale el difunto a carreras&#8230;<\/p><\/blockquote>\n<p>La brillantez de las respuestas del\u00a0 caballero iba desesperando a su adversario a la par que hacia volverse en su\u00a0 favor a la vers\u00e1til concurrencia. Los gritos parec\u00edan anunciar su\u00a0 victoria: \u00a1Don Javier! \u00a1Don Javier!<\/p>\n<p>Lo del dedo en&#8230; la boca del difunto\u00a0 sac\u00f3 a Taguada de sus casillas y provoc\u00f3 el enojo de sus\u00a0 parciales. Juzgaron que aquello era una quiebra indigna de un payador de\u00a0 categor\u00eda. El juez intervino para amonestar al infractor:<\/p>\n<p>-Su merc\u00e9 ha estado todo el tiempo\u00a0 tratando de burlarse de Tagu\u00e1. Debe darse cuenta que no es pi\u00f3n\u00a0 de su hacienda.<\/p>\n<p>-Son travesuras -contest\u00f3 De la\u00a0 Rosa-. Me portar\u00e9 como es debido; pero advierto que si me siguen\u00a0 preguntando tonter\u00edas, no s\u00e9 ad\u00f3nde vamos a parar&#8230;<\/p>\n<p>-Cada uno pre\u00fanta lo que puee -dijo\u00a0 el mulato en estado febril.<\/p>\n<p>Se concedi\u00f3 un descanso y los\u00a0 cantores y los oyentes pasaron a almorzar a las ramadas. Nada apasionaba tanto\u00a0 a los huasos de entonces como una paya entre puertas de alto vuelo. Nadie\u00a0 volvi\u00f3 a hablar de las carreras de caballos; no hubo tales carreras. La\u00a0 paya se reanud\u00f3 en la tarde y sigui\u00f3 hasta la puesta del sol; y\u00a0 volvi\u00f3 a continuarse al d\u00eda siguiente:<\/p>\n<p>\u00abEl auditorio &#8211; dice Acevedo Hern\u00e1ndez-\u00a0 comprend\u00eda que estaban frente a frente dos fuerzas inmensas.<\/p>\n<p>Ni una ni otra ced\u00eda; y a medida\u00a0 que pasaban las horas, parec\u00eda que se iban agigantando. Toda actividad\u00a0 ces\u00f3 en el pueblo, y los ecos de la batalla inaudita hac\u00edan\u00a0 acudir a las gentes de los contornos. Don Javier de la Rosa y el mulato Taguada\u00a0 payaban ahora cercados por una multitud estupefacta. Ya nadie aplaud\u00eda\u00a0 ni re\u00eda: estaban presenciando un drama.<\/p>\n<p>Al cuarto o quinto d\u00eda, una cosa\u00a0 estaba en claro: que don Javier ten\u00eda una respuesta para cada pregunta.\u00a0 En otras palabras: que a la defensiva era imbatible. Entonces, deseoso de terminar, resolvi\u00f3 pasar al ataque. Y \u00e9ste fue el comienzo de la\u00a0 derrota del maulino.<\/p>\n<p>D. JAVIER:<\/p>\n<blockquote><p>Me contestar\u00e1s, mulato,<br \/>\ny aqu\u00ed dar\u00e1s a saber,<br \/>\ncu\u00e1les son los cuatro hermanos,<br \/>\ntres hombres y una mujer.<\/p><\/blockquote>\n<p>TAGUADA:<\/p>\n<blockquote><p>Mi don Javier de la Rosa,<br \/>\nlo hago salir de la porf\u00eda,<br \/>\nson el sur, el puelche, el norte,<br \/>\nla mujer es la traves\u00eda.<\/p><\/blockquote>\n<p>D. JAVIER:<\/p>\n<blockquote><p>Contrario, tengo cien pesos,<br \/>\nterneros voy a comprar;<br \/>\npag\u00e1ndolos a tres pesos,<br \/>\nTaguada, \u00bfcu\u00e1ntos ser\u00e1n?<\/p><\/blockquote>\n<p>TAGUADA:<\/p>\n<blockquote><p>Mi don Javier de la Rosa,<br \/>\nle contesto sin tropiezo,<br \/>\ntreinta y tres terneros paga<br \/>\ny queda sobrando un peso.<\/p><\/blockquote>\n<p>D. JAVIER:<\/p>\n<blockquote><p>No te demores, Taguada,<br \/>\nAd\u00e1n y Eva se vieron<br \/>\ndesnudos y avergonzados;<br \/>\n\u00bfcon qu\u00e9 tela se cubrieron?<\/p><\/blockquote>\n<p>TAGUADA:<\/p>\n<blockquote><p>Mi don Javier de la Rosa,<br \/>\nno hallando piel de animales,<br \/>\nde las hojas de la higuera<br \/>\nhicieron sus delantales.<\/p><\/blockquote>\n<p>D. JAVIER:<\/p>\n<blockquote><p>Hab\u00eds de saber, Taguada,<br \/>\nyo quiero saber tambi\u00e9n:<br \/>\ndecidme por qu\u00e9 motivo<br \/>\npica el gallo la sart\u00e9n.<\/p><\/blockquote>\n<p>TAGUADA:<\/p>\n<blockquote><p>Mi don Javier de la Rosa,<br \/>\nsi necesita saberlo:<br \/>\nel gallo al sart\u00e9n lo pica<br \/>\nporque no puede lamerlo&#8230;<\/p><\/blockquote>\n<p>Nunca lamentaremos bastante el que\u00a0 s\u00f3lo haya quedado el fragmento final de esta \u00ablargada al\u00a0 agua\u00bb, como el propio De la Rosa la llam\u00f3. Lo que hoy conocemos es virtualmente la ca\u00edda del tel\u00f3n:<br \/>\nD. JAVIER:<\/p>\n<blockquote><p>Taguada, yo te saludo<br \/>\nantes de largarte al agua,<br \/>\ny que sepa Tagua -Tagua-<br \/>\nque a bueno te ganar\u00e9.<\/p><\/blockquote>\n<p>TAGUADA:<\/p>\n<blockquote><p>No se gaste tanta prosa;<br \/>\nust\u00e9 lo sabe muy bien,<br \/>\nme ha pegao con sus libros<br \/>\nque hablan de ajeno saber.<\/p><\/blockquote>\n<p>D. JAVIER:<\/p>\n<blockquote><p>Dime, si te hayas en vena,<br \/>\nqu\u00e9 dice la Teolog\u00eda<br \/>\nsobre las almas en pena<br \/>\ny sobre las jerarqu\u00edas.<\/p><\/blockquote>\n<p>TAGUADA:<\/p>\n<blockquote><p>Almas en pena no existen;<br \/>\nalma en pena, digo yo,<br \/>\nes la que se encuentra triste<br \/>\nporque la mata un amor.<\/p><\/blockquote>\n<p>D. JAVIER:<\/p>\n<blockquote><p>Has contestado muy bien,<br \/>\npero s\u00e1belo Taguada,<br \/>\nDios dispone de las almas.<\/p><\/blockquote>\n<p>TAGUADA:<\/p>\n<blockquote><p>Que Dios dispone yo lo s\u00e9.<\/p><\/blockquote>\n<p>D. JAVIER:<\/p>\n<blockquote><p>Dime qu\u00e9 hay en el Oriente,<br \/>\nen tierras que el Ganges riega<br \/>\ncon sus inmensas corrientes&#8230;<\/p><\/blockquote>\n<p>TAGUADA:<\/p>\n<blockquote><p>A m\u00ed no me la pega;<br \/>\nust\u00e9 sabe, don Javier,<br \/>\nque yo el Oriente no hey visto.<br \/>\nPre\u00fante cosas de ayer<br \/>\ny no se d\u00e9 tanto pisto.<\/p><\/blockquote>\n<p>D. JAVIER:<\/p>\n<blockquote><p>Que confieses tu ignorancia<br \/>\nestoy esperando yo&#8230;<br \/>\n\u00bfHasta cu\u00e1ndo te pregunto?<br \/>\nDeja el campo o me ir\u00e9 yo.<\/p><\/blockquote>\n<p>TAGUADA:<\/p>\n<blockquote><p>No me pre\u00fante leseras<br \/>\nque yo no pueo saber;<br \/>\n\u00a1d\u00edgaselas a su madre,<br \/>\nque yo no lo aguantar\u00e9!<\/p><\/blockquote>\n<p>D. JAVIER:<\/p>\n<blockquote><p>Ya te pasaste Taguada,<br \/>\nhablaste una herej\u00eda;<br \/>\n\u00a1hiciste ca&#8230; en tu madre<br \/>\ny carambola en tu t\u00eda!<\/p><\/blockquote>\n<p>Aqu\u00ed termin\u00f3 la paya. El\u00a0 juez don Merejo amonest\u00f3 a Taguada por su salida procaz. El mulato,\u00a0 fuera de s\u00ed, agotado, no supo ya qu\u00e9 decir, e hizo adem\u00e1n\u00a0 de agredir al vencedor. Prod\u00fajose un tumulto de empellones y de gritos.\u00a0 La concurrencia aclamaba a don Javier de la Rosa, primer payador chileno de\u00a0 todos los tiempos.<\/p>\n<p>-Doy por ganador a su merc\u00e9 -dijo\u00a0 don Merejo.<\/p>\n<p>-No te gan\u00f3 \u00e9l, te ganaron\u00a0 sus libros -le dijo a Taguada su novia.<\/p>\n<p>-\u00a1Que no me hable naide! -gritaba el\u00a0 mulato- \u00a1Que naide me d\u00e9 la sal ni el agua, que Dios mesmo me\u00a0 quite la luz! \u00a1Estoy deshonrao y sobro en este mundo!<\/p>\n<p>-\u00a1Viva Tagu\u00e1! -grit\u00f3\u00a0 un alma caritativa.<\/p>\n<p>Nadie le hizo caso.<\/p>\n<p>-Dame tu sombrero, mulato -le\u00a0 orden\u00f3 don Javier.<\/p>\n<p>Con unas tijeras le cort\u00f3 el ala y\u00a0 se lo plant\u00f3 en la cabeza en se\u00f1al de inolvidable afrenta.<\/p>\n<p>En medio de un silencio tr\u00e1gico,\u00a0 Taguada se alej\u00f3, dejando la guitarra abandonada, y parti\u00f3 a\u00a0 caballo como quien va huyendo.<\/p>\n<p>No iba solo: llevaba al anca a la mujer\u00a0 que, pese a todo, deseaba unir su vida a la suya.<\/p>\n<p>Galoparon hasta que se hizo de noche. De\u00a0 pronto el infeliz se detuvo y se ape\u00f3 del caballo para ir a sentarse en\u00a0 una piedra a la orilla del camino. La muchacha se qued\u00f3 a unos pasos de\u00a0 distancia, sin atreverse a importunarlo. Doblado en dos, con su sombrero\u00a0 convertido en bonete de ignominia, el hombre parec\u00eda meditar bajo las\u00a0 estrellas.<\/p>\n<p>Pas\u00f3 un largo rato. Creyendo que\u00a0 dorm\u00eda, la ni\u00f1a fue a echarse a su lado y cogi\u00f3 sus manos,\u00a0 que quiso besar&#8230; Entonces supo que nunca m\u00e1s, en el mundo,\u00a0 volver\u00edan a o\u00edr la voz del mulato Taguada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde el a\u00f1o 2011 AGENPOCH ha instaurado el d\u00eda 24 de junio para conmemorar el legendario encuentro entre el Mulato Taguada y Juan de la Rosa en la Noche de San Juan y se lo ha llamado &#8220;D\u00eda del Payador<span class=\"ellipsis\">&hellip;<\/span> <span class=\"read-more\"><a href=\"https:\/\/www.payadoreschilenos.cl\/actividades\/dia-del-payador-chileno-24-de-junio\/\">Read more &#8250;<\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":61,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-982","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.payadoreschilenos.cl\/actividades\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/actividades1.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2NtjW-fQ","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.payadoreschilenos.cl\/actividades\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/982","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.payadoreschilenos.cl\/actividades\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.payadoreschilenos.cl\/actividades\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.payadoreschilenos.cl\/actividades\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.payadoreschilenos.cl\/actividades\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=982"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.payadoreschilenos.cl\/actividades\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/982\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1990,"href":"https:\/\/www.payadoreschilenos.cl\/actividades\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/982\/revisions\/1990"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.payadoreschilenos.cl\/actividades\/wp-json\/wp\/v2\/media\/61"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.payadoreschilenos.cl\/actividades\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=982"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.payadoreschilenos.cl\/actividades\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=982"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.payadoreschilenos.cl\/actividades\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=982"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}